Medalla en directo en l’Argilaga / Fotografía:CSA l’Argilaga
Medalla: eclécticos, eléctricos, enérgicos y excelsos
Los barceloneses llegaron a l’Argilaga de Massalió dispuestos a presentar su nuevo álbum Música máquina y a aplastarnos con su apisonadora eléctrica.
Eric Sueiro, voz y guitarra / Fotografía: CSA l’Argilaga
Medalla siempre han nadado a contracorriente, los descubrí con su tercer álbum Arista rota, (2021) en él, se movían entre las aguas del kraut-rock y la psicodelia, flirteando con el indie e incluso jugueteando con la bossa nova. Me sorprendieron la frescura, la originalidad y el eclecticismo de su propuesta, pero la vorágine en la que se convirtió mi existencia a partir de ese año, me llevó a perderles la pista. Mea culpa, lo admito, pero es que la metamorfosis que ha experimentado la banda en menos de un lustro y dos discos ha sido inversamente proporcional a la de la mayoría de los grupos. Normalmente con el paso de los años, las bandas tienden a dulcificar su sonido, pues bien, Medalla han seguido el recorrido contrario. En su nuevo álbum Música máquina, (2025) se han lanzado en brazos del legado del metal y más concretamente de sus máximos exponentes, Judas Priest. Los barceloneses no esconden su influencia sino que la proclaman a los cuatro vientos, y llegaron a l’Argilaga de Massalió dispuestos a aplastarnos con su apisonadora eléctrica.
Joan Morera, guitarra eléctrica / Fotografía: CSA l’Argilaga
Con el “Breaking the Law” de los Judas sonando a todo trapo, Medalla subieron al escenario y a partir de ahí no hubo vuelta atrás. Comenzaron con la progresión instrumental in crescendo de “Asedio” enlazando con la tralla eléctrica de “Mechero”, un golpe directo a la mandíbula con claras referencias al Painkiller de los de Birmingham. En la parte inicial de su descarga combinaron temas de su último trabajo con el de su disco precedente Duelo, (2023). Medios tiempos, reminiscencias medievales, incluso de música sefardí, rock medieval como parece que quieren ser etiquetados, así lo atestigua el merchandising que han sacado para apoyar su último lanzamiento. No estoy muy de acuerdo con esta etiqueta, así lo atestigua quizás el tema más redondo de toda su trayectoria, “Amigo mercado”, un pelotazo post punk en el que tienen la colaboración estelar de las Bala y que levantó en volandas al respetable. Después llegaron proclamas anticapitalistas con la dupla “Para sorpresa de nadie”, deudora de los System Of A Down más frenéticos y “El trabajo no dignifica”, toda una declaración de intenciones que me recordó en su línea vocal a los Barón Rojo más clásicos.
Josep Peris, bajista / Fotografía: CSA l’Argilaga
Y por fin, Medalla se acordaron de su disco Arista rota, del que incluyeron “Velazquez” y “Leviatán”, que en esta nueva versión de la banda sonaron más potentes y eléctricas al no utilizar el teclado y sustituirlo por las dos guitarras. Para rematar la faena, despellejaron el inicio de su primer disco con las arengas antifascistas de “Sacrilegio”. “¡Contra el fascismo, satanismo!” rugía el vocalista y guitarra Eric Sueiro,y siguieron homenajeando a sus héroes Judas Priest y a Marc de l’Argilaga con “Navaja certera”. “Te voy a dejar más guapa que calva…” La irónica “Devoto cardenal” nos recordó que Hacienda somos todos (bueno, unos más que otros). Para cerrar, utilizaron el ritmo machacón de “BMW 666”, un acerado tema lleno de odio hacia todos los que se creen que la carretera es un circuito de velocidad.
Medalla en acción / Fotografía: CSA l’Argilaga
Medalla llegaron, vieron y vencieron en l’Argilaga. Su límpido y potente sonido apabulló al público congregado, esa maquinaria perfectamente engrasada fue un torbellino eléctrico propulsado por las guitarras de Eric Sueiro y Joan Morera y rematado por la pegada de la base rítmica de Marc López a la batería y Josep Peris al bajo.
Marc López, batería / Fotografía: CSA l’Argilaga
Lo del rock medieval se les queda muy pequeño, Medalla son mucho más que eso, espero que sigan evolucionando y subiendo el nivel disco a disco como han hecho hasta el día de hoy. Si te gustan las emociones fuertes y tienes la oportunidad de verlos en directo, no lo dudes.
Barrys en un momento de su actuación/ Fotografía: CSA l’Argilaga
Barrys, un grupo cercano, empático,con mensaje…y dos vocalistas
Tenía ganas de volver a ver en directo a Barrys, a quienes descubrí en la pasada edición del Albajam, un festival solidario que cada año recauda fondos para destinarlos a la Asociación Española Contra el Cáncer y se celebra en plenas fiestas de Alcañiz. Allí tuve el honor de compartir escenario con el monstruo de la comunicación Santi Herrera, capo del programa radiofónico “El cuartelillo”, y juntos fuimos presentando a las diferentes bandas que actuaron esa tarde noche. Una de esas bandas eran Barrys, cuya propuesta nos llamó la atención. Los grupos de rock con dos vocalistas femeninas al frente no es que abunden, y además su actuación nos dejó un gran sabor de boca.
El siempre activo y parlanchín Gori al bajo / Fotografía: CSA l’Argilaga
La nueva cita con la banda de La Puebla de Híjar fue en el CSA l’Argilaga de Massalió, ¿dónde si no? Allí pudimos compartir los momentos previos al concierto con el grupo. Su bajista Gori tenía muchas ganas de tocar, este culo inquieto metido en mil y un proyectos, entre otros por ejemplo, el grupo poético musical Poética Líquida, junto a Víctor Guiu y Javier Esteban. Tenía mucha prisa por empezar, ¿quería volver pronto a Híjar, su pueblo? Nada más lejos de la realidad, como podréis comprobar al final de esta crónica.
Barrys en l’Argilaga / Fotografía: CSA l’Argilaga
Barrys repitieron el mismo repertorio que en Alcañiz: unas cuantas versiones, intercaladas con temas propios de la banda, algunos se editarán en formato físico esperemos que en un futuro no muy lejano. Empezaron apostando a caballo ganador con el “I fought the law” de The Clash, y también comenzaron unos problemas en el micrófono de la vocalista Nidia. Por desgracia aparecieron ocasionalmente durante el concierto, hecho que nos privó de poder disfrutar plenamente de su voz y de la de su compañera Laia. A pesar de todo y siempre con una sonrisa en los labios, Barrys se metieron al público en el bolsillo.
Nidia, vocalista de Barrys / Fotografía: CSA l’Argilaga
De su cosecha nos dejaron canciones como “Mentiras”, “Peter Pan”, “Déjame vivir” o “Miedo”, que navegan entre el ska y el rock. Tengo mucha curiosidad por escuchar cómo sonarán en su estreno discográfico. De los temas de otros grupos que interpretaron, me hizo mucha ilusión escuchar el “Drain you” de Nirvana, un tema del que no suele ser habitual escuchar versiones y en el que Marcos se desquitó a la batería. Del que hay unas cuantas versiones es del tema “Beggin’”, pero Barrys eligieron la más actual y la más roquera, la que hiciesen hace casi una década los italianos Måneskin. Potentísima sonó “Celebrity skin” de Hole, y pudimos disfrutar de Laia y Nidia a pleno rendimiento. Después de la tempestad vino la calma con “Creep” de Radiohead, que Laia hizo suya, dándole otro tempo más calmado y emotivo que iguala la épica del original.
Laia, vocalista de Barrys / Fotografía: CSA l’Argilaga
Para la parte final se guardaron los clásicos, como el “Rebel rebel” del siempre añorado David Bowie, cuyo estribillo coreó el público, al igual que “Frío” de Alarma!!!, la única versión que hicieron en castellano. Barrys se guardaban su as en la manga, y mi canción favorita de su repertorio, “No más”, casi pensé que no iban a tocarla. Pero no podía faltar. No me hubiese importado volver a escucharla otra vez más.
Rafa, guitarra de Barrys /Fotografía: CSA l’Argilaga
Como broche final hicieron el “Rockin’ in the free world” de Neil Young, en el que disfrutamos del magnífico solo guitarrero de Rafa, al que enlazaron en su parte final la letra en castellano y rapeada que hicieron Riot Propaganda de este mismo tema. Toda una declaración de principios que nos muestra la esencia de Barrys, un grupo preocupado por los problemas que azotan a nuestra sociedad y que no se calla ante lo que consideran injusticias. Otra prueba de ello es su tema “3 Días”, que con sorna e ironía sirvió para cerrar la velada, y en el que Barrys nos describen un Teruel bastante parecido al que nos muestran los partidos políticos en plena campaña electoral, aunque ,claro, su mensaje es totalmente el contrario.
Marcos, batería de Barrys / Fotografía: l’Argilaga
La cercanía y el buen rollo de Barrys siguieron tras el concierto y allí se quedaron departiendo con el público. Incluso su bajista Gori, sí, el que tenía tantas ganas de empezar el concierto cuanto antes, se volvió a subir al escenario y armado de su bajo nos obsequió con un par de temas para que los cantase todo el mundo. Seguro que esa noche fue el último en llegar a casa.
La típica tarde invernal de un sábado con sus buenas dosis de frío, niebla y lluvia no invitaba a mucho más que quedarse frente al televisor y cruzar los dedos para que la película elegida no acabase muy por debajo de tus expectativas. Por suerte, nuestros amigos de l’Argilaga están siempre que los necesitas y habían programado la actuación de la andorrana Layla Añil. Nos lo pusieron en bandeja, no hay duda, qué mejor plan que acudir a Massalió a disfrutar de música en directo.
Layla Añil volvió (aunque no para cerrar el círculo) a la población en la que tuvo su bautismo musical allá por el 2021, en plena pandemia. Casi un lustro después, sigue transitando la vida por medio de sus canciones, cosa de la cual nos alegramos. La artista agradeció de corazón a l’Argilaga la oportunidad que le dio en su día y la que sigue ofreciendo este centro social autogestionado a otros muchos artistas en el presente.
Layla y Guillermo / Fotografía: CSA l’Argilaga
Su propuesta musical evidencia algunas de sus influencias. Creo que no ando muy desencaminado si digo que en su adolescencia se ponía a todas horas CDs de La Oreja de Van Gogh, Ella Baila Sola, Amaral y alguno de Silvio Rodriguez,Bob Dylan, o Joaquín Sabina, que cogía prestados a sus padres.
En formato cuasi acústico, acompañada al piano por su tímido compañero Guillermo, Layla Añil, a lomos de su guitarra, comenzó llevándonos a su refugio, el de sus canciones, el de las historias y vivencias que han ido ilustrando su vida, algunas de las cuales, compartidas por los allí presentes
Guillermo, teclista de Layla Añil / Fotografía: CSA l’Argilaga
Candorosomente, con una mezcla de cariño, dulzura y, por qué no decirlo, demasiada humildad y modestia, fue presentando su propuesta musical, en la que incluso pidió perdón por no hacer ninguna versión. Ni falta que hizo. Sus temas, algunos más melancólicos y reflexivos como el inicial “Un refugio”, o nostálgicos como “Pies de ciudad”, en los que recordaba su vida en el pueblo, mantienen siempre pinceladas de su dulce y cálida voz.
Su repertorio estuvo nutrido principalmente por canciones de hasta ahora el único disco en su haber Mi alrededor, editado en 2020, del que destacaría el tema homónimo de sabor country, el más electrónico “Tiempos líquidos” o ese himno feminista titulado irónicamente “Muerte a la mujer moderna”.
Layla Añil al completo / Fotografía: CSA l’Argilaga
Por supuesto, también nos ofreció temas posteriores que ha ido grabando desde entonces y que puedes encontrar en las redes de la artista. Hablamos de canciones en las que se puede apreciar su evolución como compositora y letrista. Las chispeantes e irónicas “El andén de tus manías” y “No me gusta esta fiesta” contrastan con la belleza poética y la profundidad de temas como “Cuando vengan a por mí”, la única canción de amor que ha escrito según la propia Layla Añil, o “Ratones y herejías”, una oda a los tiempos de juventud.
Pidiéndonos perdón por el tiempo robado, Layla Añil se despidió hasta otra nueva ocasión. Seguro que en la próxima tendrá que hacer hueco en su maleta para poder meter las nuevas canciones que va originando su fluir por el cauce de la vida.
BOBBI RELAC / RAMADA INN Massalió, l’Argilaga (15-11-2025)
Bobbi Relac al completo / Fotografía: CSA l’Argilaga
Bobbi Relac y Ramada Inn llenan de electricidad y psicodelia el CSA l’Argilaga de Massalió
Da gusto ver a artistas que defienden su propuesta a capa y espada, poetas eléctricos que deambulan por cualquier lugar que les acoja, con la única pretensión de mostrar su forma de entender la música. Si consigues entrar en su universo, te quedarás dentro para siempre.
Bobbi Relac tiene un halo de artista maldito, de esos que utilizan la música para exorcizar sus demonios, un proceso sanador en el que puedes llegar a verte involucrado si te dejas llevar por la liturgia mística de algunas de sus canciones. No esperes ninguna concesión de cara a la galería. De hecho, «Charcos de cristal», el tema que más aroma a single desprende de su último disco, Sólo sobreviven las ánimas, no sonó en la descarga de l’Argilaga.
Bobbi Relac / Fotografía: CSA l’Argilaga
Bobbi Relac comenzó su concierto avisando a los allí presentes de que sufría una contractura. A continuación, la ráfaga decibélica de su Gretsch envolvió la sala como bálsamo para su dolencia, y ya no hubo vuelta atrás. La omnipresente guitarra del vasco sonaba arrolladora, sepultando en ocasiones el sonido del bajo y hasta su propia voz. El grupo arrancó con «Todo cambia», el tema que abre su nuevo disco. Disco que suena bastante más dócil en estudio que en directo, donde no llevan teclado. De su última propuesta sonaron, entre otros, la sincopada «Haz hoz hez«, que cuenta con momentos lisérgico-progresivos, al igual que «Virgen parda», esta ya con paisajes sonoros menos fieros. Más dinámica sonó su «Burla sónica», donde no dejaron de «alimentar al monstruo».
Del resto de su discografía, entre otras, nos dejaron la primigenia y folkie «La titiritaina», la stoner, que no stoniana, «Misteriosa habitación», con su correspondiente dosis de fuzz progresivo, y terminaron con la adictiva «Arrecifes», advirtiéndonos de que estuviésemos muy atentos al siguiente power trío que iba a actuar a continuación.
Aunque estábamos sobre aviso, la verdad es que no sabíamos de dónde nos venía el aire. Si etiquetar la propuesta de Bobbi Relac se me antoja complicado, poner un nombre a la música de Ramada Inn es misión imposible para un servidor. Si bien Bobbi Relac bebe más de los 70, las atmósferas de Ramada Inn son deudoras de los 80. El ejemplo más claro es «Aizkora arin arin», deudora de The Cure.
Ramada Inn / Fotografía: CSA l’Argilaga
El joven trío vasco se mueve con soltura entre el post punk el rock progresivo,. También denotan influencias del hardcore e incluso del avant garde, dejándonos paisajes sónicos minimalistas en alguno de sus temas. La personal forma de entonar de su cantante y guitarra Juan Valls, los sincopados y contundentes ritmos marcados por Mikel Marco a la batería, y Ander Etxaniz y su vertiginosa manera de tocar el bajo, cual si fuera un guitarrista «masturbamástiles» llegado del mundo del heavy, conforman el sello distintivo de esta interesante banda no apta para todos los públicos.
Definitivamente, fue una noche de intensidad sonora sincopada, de dos valientes, sinceras y personales propuestas musicales llegadas desde Euskal Herria hasta el corazón del Matarranya.
SAETAS Y VALIENTEFOLK Massalió, l’Argilaga (18-05-2025)
Las saetas tardaron en acertar a la diana en una valiente noche de punk folk
Dice el refrán «no hay mal que por bien no venga», y esa fue la sensación con la cual salimos los asistentes de la sala l’Argilaga de Massalió en la pasada noche del viernes. Y eso que la cosa no pintaba nada bien. Nada más entrar, nos informaron de que la banda colombiana Saetas no había llegado todavía. Eran las 22:45 y en teoría el concierto debería haber empezado a las 22:30. Los colombianos se encontraban en algún lugar a la altura de Zaragoza con problemas en el vehículo utilizado para la gira europea que iniciaron el día anterior en Madrid.
Valientefolk / Fotografía: CSA l’Argilaga
Pero no todo estaba perdido, el artista Valientefolk, quien ya acompañó hace dos años en su anterior gira europea a Saetas, había venido desde Barberà del Vallès a traer un contrabajo para la banda colombiana, ya que estos vienen con los instrumentos justos para poder hacer la gira. No es de extrañar, ya que en su pasada visita, les robaron en Bilbao todo lo que llevaban en la furgoneta. Pues bien, por suerte, Valientefolk, músico callejero, se trajo, además de a su inseparable compañera peluda Loles, también su acordeón. Así que se encargó de ofrecernos un improvisado concierto en el que repasó los dos trabajos que tiene editados hasta el momento.
Su tarea no era fácil, tenía que contentar a un público que venía a ver a Saetas, algo que parecía imposible tal y como se estaban desarrollando los acontecimientos. Pero Valientefolk sacó toda esa experiencia que da la calle y acabó haciéndonos bailar a ritmo de valses (quedó muy claro que le encantan), tarantelas, e incluso tangos a los allí presentes. Pero que no os engañe el instrumento, un acordeón puede ser una potente arma libertaria, sobre todo si es acompañada de los reivindicativos textos del propio artista. Valientefolk lanzó con sus canciones proclamas antinucleares y antifascistas, en temas como «La cofradía», o ese furioso himno titulado «Fucking fascists» que toda la sala coreó al unísono. También hubo tiempo para mensajes ecologistas, incluso nos contó su experiencia como vegano en «Veganx», una divertida canción en la que se ríe de sí mismo, y pide respeto para los no veganos, que también tienen derecho a habitar en este podrido mundo.
Valientefolk / Fotografía: CSA l’Argilaga
La fiesta continuó más y más porque Saetas se acercaban a Massalió, pero parece que no llegaban nunca. Valientefolk desplegó todo su repertorio, abarcando incluso canciones de su primer disco, como «Lobes», y algunas versiones del gran Chicho Sánchez Ferlosio , concretamente «Los gallos» y «Canción del soldado». También nos deleitó con un tema que escribió en la pandemia, llamado «Reacciona», y que tenía truquillo, ya que la melodía era la de «Hallelujah» de Leonard Cohen. Le dio tiempo a recordarnos su vida de trotamundos con su «Holandés errante», y otros tantos temas con el mismo denominador común, la lucha contra la norma impuesta. Nos dejó un himno a la diversidad y a la inclusión titulado «El fin», y se mantuvo impertérrito con su acordeón, no sólo hasta que los miembros de Saetas llegaron a l’Argilaga, sino que siguió su concierto hasta que los colombianos prepararon sus instrumentos. En fin, Valientefolk hizo honor a su nombre y nos regaló una velada tan magnífica como inesperada. Fue un gustazo conocer su proyecto.
Era tardísimo y no había tiempo para probaturas de sonido, Saetas se lanzaron a tumba abierta en un espídico concierto sin solución de continuidad. Su batería fue una ametralladora sobre la que se sustentaron los demás instrumentos: acordeón, mandolina, contrabajo, guitarra y tabla de lavar. Sus temas, cantados al unísono como en una taberna irlandesa, tienen influencias de antiguas canciones populares de lucha, y su música, aunque por supuesto contiene reminiscencias del folclore colombiano, tiene un evidente poso a la música celta e incluso a la de los Balcanes.
Saetas / Fotografía: CSA l’Argilaga
El vertiginoso bolo de los colombianos no dio respiro al personal, a pesar de empezar a tocar «a pelo», la calidad del sonido fue más que notable. El mérito hay que atribuírselo al técnico de sonido Marc: su experiencia, conocimiento del equipo y la sala, y su capacidad de improvisación fueron decisivas para poder disfrutar de una gran noche.
Los colombianos nos asaetaron sin remisión con temas como «Cuervos», «Cosechar», «Mundo de mentiras», «Intentando escapar» o «A peor», todos ellos incluidos en su primer disco hasta la fecha. Incluso nos adelantaron algunos de los que formarán parte de su próximo trabajo en estudio, Hacia ningún lugar. Hubo tiempo para los homenajes al mundo obrero con una combativa «La internacional», y concesiones a la galería como «Txus» de La Polla Records o «Mierda de ciudad» de Kortatu (curiosamente, pocas horas más tarde, el ejército irrumpía en una sala mexicana para desalojar un concierto de Fermín Muguruza).
La noche acabó, como era de esperar, con una extensa y particular «Danza macabra» made in Saetas. Por suerte, lo que parecía un concierto cancelado se convirtió en una valiente noche de punk folk. Gracias, l’Argilaga.
Estamos en el año 2022 después de Jesucristo. Toda la zona nororiental de Teruel se ha convertido en un páramo cultural donde la música en directo brilla por su ausencia…¿Toda? ¡No! una aldea poblada por irreductibles jóvenes resiste, todavía y como siempre, al tedio y a la ignorancia con una variada programación cultural de nivel. Teatro, talleres creativos, conciertos, son parte de las muchas actividades que realiza el ‘Centre Social Autogestionat l’Argilaga’ de Mazaleón.
Así que me desplazo al coqueto local, que en lo alto de una loma en la calle Cementerio sin número de Mazaleón tiene el CSA. Allí he quedado con Marc, uno de sus integrantes, para que nos hable de este encomiable proyecto que lleva ya unos cuantos años de andadura.
Accattone: En primer lugar Marc, agradecer la desinteresada labor que hacéis fomentando la cultura y la música en directo en particular. Para ponernos en situación me gustaría que contases a nuestros lectores cuál fue el origen de l’Argilaga.
Marc: El origen de l’Argilaga se gestó entre Torre del Compte y Valderrobres, cuando un grupo de jóvenes con variadas inquietudes nos fuimos reuniendo para intentar alquilar un local en el que poder desarrollar actividades que queríamos compartir con la gente del entorno. Estábamos gente de Mazaleón, Peñarroya, Torre del Compte, y por supuesto Valderrobres. El proyecto fue tomando forma durante el año 2016 y la apertura de puertas del local fue el 30 de diciembre, así que dentro de poco cumpliremos 6 años. Desde diciembre del 2019 estamos ya aquí en Mazaleón, aunque durante la pandemia como nuestro local no estaba acondicionado del todo, tuvimos que solicitar la cesión puntual de diferentes espacios para hacer algunos conciertos.
13Krauss en directo Fotografía: CSA l’Argilaga
Accattone: ¿El nombre para vuestro colectivo se escogió por algún motivo en particular?
Marc: No tiene ningún motivo en particular más allá de ser algo muy propio del territorio. En las primeras reuniones que tuvimos se propusieron varios nombres, y al final se eligió l’Argilaga, que en castellano significa la aliaga, que es un arbusto con espinas que abunda por esta zona.
Accattone: Personalmente conocí vuestra actividad gracias al boca a boca y me acerqué a vuestro local a ver algún concierto. Pero una vez allí descubrí que l’Argilaga no sólo era música en directo.
Marc: Eso lo teníamos muy claro. Ya desde el principio comenzamos haciendo diversas actividades: talleres, teatro, magia, espectáculos infantiles, monólogos, e incluso unas jornadas feministas. Aunque está claro que los conciertos son el pilar principal de nuestra actividad y el motivo de ser de la entidad.
Tarde de frikis Fotografía: CSA l’Argilaga
Accattone: Desde hace unos años realizáis las actividades en Mazaleón en este local en el que nos encontramos ahora. ¿Por qué este cambio de localidad?
Marc: El cambio de localidad se produjo por varios factores, en primer lugar y el más importante de todos porque el local donde estábamos en Valderrobres y que teníamos alquilado estaba en venta y terminó vendiéndose. Estuvimos buscando un nuevo local acorde con nuestro modesto presupuesto, pero en Valderrobres fue imposible. Como además coincidió que varios miembros del colectivo que son de Valderrobres dejaron por unos u otros motivos l’Argilaga y nos salió la oportunidad de este local en Mazaleón, decidimos trasladarnos hasta aquí. En la actualidad todos los miembros de l’Argilaga somos de Mazaleón, aunque estaríamos encantados de que cualquier persona del Matarraña o el Bajo Aragón entrase a formar parte del CSA l’Argilaga.
Accattone: ¿Hay alguna diferencia entre l’Argilaga de Valderrobres y la de Mazaleón?
Marc: La diferencia fundamental es que en Valderrobres el CSA simplemente era un colectivo sin ningún tipo de figura jurídica o legal detrás. Cuando nos trasladamos a Mazaleón decidimos formar una Asociación Cultural que diera cierta entidad legal a l’Argilaga de cara a temas de poder tener un local cedido de forma legal para poder desarrollar nuestra actividad sin tener problemas legales. Si bien, en la práctica seguimos funcionando completamente igual. Es decir, desde el principio elegimos la figura de un Centro Social Autogestionado porque, al no depender económicamente de ninguna administración (no pedimos ningún tipo de subvención o ayuda económica), tenemos total libertad para programar lo que queramos y nuestra actividad no depende de las decisiones de los técnicos o los representantes políticos de turno.
Monólogo de José Boto Fotografía: CSA l’Argilaga
Accattone: Antes has dicho que estaríais encantados de que hubiese gente de otras poblaciones formando parte del CSA. ¿Puedes explicarme cómo os organizáis?
Marc: En primer lugar, aquí no hay una estructura jerarquizada, ni una junta de gobierno, ni socios al uso como habitualmente suelen tener las asociaciones. En el CSA todos somos iguales y las decisiones las tomamos conjuntamente. Estas se consultan en asamblea, aunque no hagamos asambleas todas las semanas ni mucho menos. Los componentes del CSA tenemos espacios virtuales en la red donde vamos tratando temas que van surgiendo en cuanto a la organización de eventos. Tenemos unos turnos que dependiendo de las posibilidades de cada uno se van haciendo para cubrir las necesidades de cada acto que celebramos. Normalmente te puede tocar una vez al mes. Las asambleas se hacen más o menos cada dos o tres meses y allí hablamos de necesidades que puede haber para el local, posibles nuevos proyectos, sugerencias, temas económicos, etc. Y si alguien quiere participar sólo tiene que hablarlo con nosotros en cualquier actividad o ponerse en contacto con el CSA a través de las redes sociales.
Grupo de teatro juvenil de Alcorisa Fotografía: CSA l’Argilaga
Accattone: Aparte de esto en el CSA l’Argilaga tenéis muy claros cuáles son vuestros valores, y lo dejáis bien claro tanto a los artistas que actúan en vuestro local como a los asistentes que se acerquen.
Marc: En l’Argilaga ya desde su origen en Valderrobres tenemos unos valores básicos de respeto y convivencia que queremos fomentar. Esos valores todas las personas que quieran actuar aquí tienen que comprometerse a respetarlos. No toleramos ninguna discriminación por raza, sexo, religión, o que se fomente el machismo, el racismo, la xenofobia o la homofobia.
Accattone: Los grupos que quieren venir a tocar al CSA, que son bastantes (hay lista de espera), también tienen claro que vienen a tocar por lo que se venda en taquilla, y la cena y alojamiento que les dais vosotros. Me encanta vuestra transparencia para este y otros asuntos.
Marc: Nosotros tenemos claro que para poder continuar nuestras actividades como hasta ahora de manera autogestionada, no podemos hacerlo de otra forma. Somos muy claros con los grupos que quieren actuar, ellos deciden si quieren venir, y si lo hacen ya saben que esas son las condiciones. De hecho han aceptado venir a tocar bandas que habitualmente tienen un caché mucho más alto de lo que ofrecemos aquí y han recibido el mismo trato que las demás. Simplemente han venido porque les ha gustado nuestro proyecto.
Dûrga en directo Fotografía: CSA l’Argilaga
Accattone: Debéis tratar muy bien a las bandas, porque muchas repiten (risas). Además, también sois muy transparentes en vuestras páginas de Facebook e Instagram en lo que respecta a la asistencia de los conciertos. Cosa que no se estila en el mundo del espectáculo.
Marc: Este tema al principio sí que generó un cierto debate entre nosotros, porque parece que si dices que hay poca gente, la gente se anima menos a venir. Pero al final es mentirnos a todos. Yo creo que si hay 25 personas no pasa nada, un aplauso al grupo por venir y tocar delante de 25 personas y bien por nosotros por montar un concierto para 25 personas. Lo que no puedes decir es que todo es maravilloso y que estamos todos los fines de semana 100 personas porque no es la realidad. Yo creo que desde el colectivo tenemos claro que es lo que se hace y que llegamos hasta donde llegamos. Desgraciadamente la realidad es esa y los grupos lo entienden porque han vivido experiencias como por ejemplo tocar en una gran ciudad y que vayan a verles dos personas. Parece que la música en directo mueve gente, pero no es así, sólo mueven masas los festivales.
Rosín de Palo en directo Fotografía: CSA l’Argilaga
Accattone: Lo que también me gustaría destacar especialmente es la ecléctica programación de vuestra cartelera. Sin duda alguna l’Argilaga es la sala con más diversidad musical de Aragón.
Marc: Como decimos siempre, nosotros no llamamos a los grupos, ellos son los que nos preguntan si pueden venir a tocar aquí. Por varios motivos, porque aunque estemos en un lugar alejados de todo el mundo mundial, estamos en medio de la zona de paso de grupos que van de Barcelona a Madrid o de Valencia al País Vasco y viceversa, así que estos grupos aprovechan para hacer parada y fonda en Mazaleón y dar un concierto. También está el hecho de que si no eres un grupo relativamente conocido no es fácil tocar en salas, y si quiere tocar, la banda tiene que alquilar la sala con el riesgo que ello conlleva, cosa que aquí no supone ningún problema. Alguno de los grupos que han venido han hecho giras por Europa tocando en locales como en el nuestro, con la única diferencia que todos esos locales están en grandes ciudades, así que cuando vienen aquí se quedan gratamente sorprendidos. En referencia a la pregunta de nuestro eclecticismo a la hora de programar, nosotros tenemos claro que estamos en el medio rural, y aparte los gustos musicales dentro de nuestro colectivo son más variados que los que teníamos en el grupo originario que empezó con l’Argilaga en Valderrobres, que eran más uniformes. Así que entre las propuestas de grupos que quieren venir a tocar vamos seleccionando entre todos y al tener los gustos diversos y como creemos que lo mejor para un entorno rural es tener muchas propuestas diferentes, pues la programación resultante es muy variada.
Los Turbios en directo Fotografía: CSA l’Argilaga
Accattone: ¡Y tan variada! por l’Argilaga han pasado bandas muy diversas, desde los tangos de Blue Tango al Death extremo de Himura, pasando por el Country de Guardafuegos, el Rap de Stahl Inc, el Folk de XFanekaes, el Rock alternativo de Falsonueve, el Garage de Los Turbios, el Pop de Casi Reptil o el Punk-Rock de Tente entre muchos otros. De hecho, desde su origen, el colectivo ha organizado unas 90 actividades, que no son pocas.
Marc: ¡Hemos tenido hasta Jotas! además de Jazz, Música Electrónica, Rock Progresivo…
Accattone: Y además han pasado bandas de renombre como Porco Bravo, Gen, 13 Krauss, Rude Pride, Manolo Kabezabolo, Howie Reeve, Azero, Red Baleine, Los Draps, Pez Mago… todo un lujo poderlos ver tan cerca de casa. Por cierto, los conciertos suelen empezar a las 22:30, ¿cuál es el motivo de ese horario?
Marc: Muy sencillo, el colectivo siempre hemos considerado que hay que tener una buena convivencia tanto con los bares como con los vecinos, así que intentamos que antes de la 1:00 como muy tarde acabe la música del concierto. Normalmente acaba a las 00:30. El CSA l’Argilaga no pretende ser un bar sino un espacio cultural alternativo.
Pez Mago en directo Fotografía: CSA l’Argilaga
Accattone: Después de tomaros un pequeño respiro en verano habéis vuelto con más ganas si cabe, ya habéis organizado talleres, conciertos y hasta una inolvidable fiesta petarda (risas).
Marc: Lo de la fiesta petarda fue una cosa especial, porque al ser víspera de fiesta y como justo esa noche no había nada en el pueblo se nos ocurrió montar una fiesta con música, pero no es lo habitual. Preferimos el formato concierto, porque como ya he dicho antes, esto no es ningún bar ni ninguna discoteca ni mucho menos una peña. Este mismo viernes tocan Null, y ya tenemos confirmado el concierto de Sindicato Vertical para el 11 de noviembre, y en diciembre tenemos a Sewer Brigade el dia 2 y a Willis Drumond y Àrida el viernes 16, más algún otro bolo o actividad que podamos programar en noviembre. Seguiremos dando guerra mientras el cuerpo aguante.
Porco Bravo en directo (l’Argilaga Valderrobres) Fotografía: CSA l’Argilaga
Accattone: ¡Esperemos que aguante muchos años! Y para finalizar Marc, para la gente que no os conozca. ¿Dónde os pueden seguir?
Marc: Muy fácil, basta con dar al me gusta al CSA l’Argilaga en Facebook o Instagram, y si coincide que estáis el fin de semana por Mazaleón, si hay concierto o alguna otra actividad veréis carteles por el pueblo y los municipios más cercanos.
Accattone: Por cierto se me olvidaba. ¿Quién diseña esos carteles tan originales y bonitos?
Marc: Pues los hago yo en mis ratos libres (risas). Aquí todo nos lo guisamos y comemos nosotros mismos.
Me despido de Marc que tiene que ir a recoger a su perro Drac, a quien le debió parecer muy aburrida nuestra entrevista y se fue del local sin previo aviso hace ya un buen rato. Comienza a caer una preciosa y casi veraniega tarde en Mazaleón que apuro gustosamente antes de emprender el viaje de regreso a Alcañiz, con la certeza de que dentro de muy pocos días volveré a disfrutar de la música en directo en l’Argilaga. Y eso, amigos míos, es un lujo que no podemos permitir que desaparezca.