THE MUFFS

DISCO RECOMENDADO: The Muffs / The muffs (Warner Bros – 1993)

the muffs

Quizás el primer disco de los Muffs no sea reconocido por la crítica como el mejor de su discografía, todos los honores se los lleva su siguiente entrega, Blonder and blonder, pero a mí se me incrustó en lo más profundo del corazón cuando lo escuche por primera vez, gracias, cómo no, a Radio 3 en los primeros años de la fiebre Grunge.

El grupo suena fresco y contundente, en lo que fue el primer trabajo como productor de Rob Cavallo, que sólo un año más tarde saltó a la fama y subió a la primera división de los productores gracias a su trabajo en el disco Dookie de Green Day. En el disco predomina el mismo patrón de sonido en las 16 canciones que lo componen, todas de toque Pop y riffs roqueros. Temas muy melódicos, efectivos y de corta duración.

El álbum se abre con uno de los temas destacados del disco, Lucky guy, con las guitarras sonando más roqueras y distorsionadas que en la mayoría del disco, y con la dulce voz de Kim Shattuck, que pasa de la melodía al grito rabioso en un santiamén. Le siguen Saying goodbye y Everywhere I go , dos preciosas perlas Pop llenas de melodía y encanto tanto musical como vocal desde el principio hasta el final, en las que la voz de Kim tiene ese encanto «naif» tan particular.

Con Better than me, The Muffs vuelven a roquear, recordándonos a los primeros y garageros discos del anterior grupo que formado a finales de los ochenta por Kim Shattuck y su guitarrista Melanie Vammen, las magníficas The Pandoras. Una melodía árabe tocada con un teclado que parece de broma, nos introduce en un nuevo tema, From your girl, que, desde el comienzo, se convierte en una bonita y luminosa canción Pop, con un contagioso estribillo que nos recuerda a los grupos de chicas de los años 60.

Otro ejemplo de Pop garagero, con reminiscencias en los 60 es Not like me, con su ritmo, sus coros, y su pegadizo estribillo. La tónica continua en canciones llenas de dulzura y emoción a ritmo de Pop, como en Baby go round, Every single thing, Don’t waste another day, Eye to eye, y para finalizar el disco la emotiva y acústica All for nothing.

Alternando ese tipo de canciones, nos encontramos con algunos pelotazos roqueros, como la rebelde y nerviosa Big mouth, la garagera Another day, con ese toque Beatle, la hardcoreta versión del tema Stupid jerk, de la legendaria banda Punk americana Angry Samoans, o el ritmo machacón y la rabia expresada en I need you, con claras influencias del sonido del grupo Mudhoney.

En resumen, este primer disco de The Muffs es un carrusel de emociones, melódicas y delicadas a veces, más rabiosas e intensas otras, pero en definitiva un tratado magistral de Power Pop ideal para escuchar un día festivo y soleado. Si se te cruza en tu camino, no lo dudes un momento, échatelo a tus orejas, te reportará maravillosos momentos.

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