A LEER,…QUE SON DOS DIAS: HUIDA Capitulo 4 (David Tello)

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Lunes 24 de Noviembre de 2014

Me he despertado sobre las 6 de la mañana y ya no he podido dormir. He estado soñando que iba a trabajar, todo estaba como siempre: los autobuses cubrían su linea, la gente salia a comprar, los bares estaban abiertos.Ha sido solo eso, un sueño. He mirado por la ventana y he vuelto de golpe a la realidad. Por la calle solo hay rabiosos, vagando de un lado hacia otro. Respondiendo a cualquier ruido. Parece que no duermen, aunque por la noche están algo menos activos.

Con los primeros rayos de sol me he asomado a la ventana del patio. Me he llevado una gran sorpresa, en la ventana de mi vecino había colgada una sabana en la que ponía “Javi 5ºC Estoy sin comida”. Empiezo otra vez con la táctica de los garbanzos. Al segundo o tercer acierto, esta vez si, sube la persiana y se asoma a ella un chico muy joven.

Su cara ha expresado una gran alegría al verme. Hablamos unos pocos segundos, justo hasta que llamamos la atención de los rabiosos que pronto han salido al patio de luces. Acordamos volver a vernos a las cuatro de la tarde. Las horas hoy se han hecho eternas esperando que se hicieran las cuatro. Diez minutos antes ya estaba mirando por la ventana. Y poco antes de las cuatro ha salido Javi.

Tiene unos walkies. Quedamos de nuevo a las seis para intentar que me pase uno de ellos y poder comunicarnos. Esta vez los rabiosos han tardado menos en salir, y ademas se les notaba mas nerviosos. A las seis en punto ahí estábamos los dos. Un rato antes me he dedicado a cortar la cuerdas del tendedor y unirlas en una sola. En uno de los extremos he atado la cesta de las pinzas.Creo que va a funcionar para poder subir el walkie.

Nada mas vernos le he hecho un gesto para que no hiciese ruido. He puesto medio paquete de arroz en la cesta y la he empezado ha dejar caer muy lentamente. Cuando ya estaba a la altura del 5º piso la he empezado a balancear cada vez un poco mas hasta que el muchacho la ha cogido. Ha sacado el arroz y ha metido el walkie.

Me ha hecho una señal para avisarme que soltaba la cesta. Al soltarla no la he podido controlar del todo y ha chocado contra la persiana de enfrente. Javi ha cerrado su ventana, y yo he subido la cesta todo lo rápido que he podido y he hecho lo propio. Junto al walkie había una nota en la que ponía “canal 3”. Lo he puesto en ese canal y hemos empezado a hablar.

Es un chico de 15 años. Cuando empezó toda esta locura, su madre estaba trabajando y su hermana en el colegio. Su padre le dijo que solo le abriese la puerta a él y se fue a buscarlas. Ninguno de los tres volvió a casa. El chico fue listo y pasó inadvertido hasta que se quedó sin comida e intentó salir. Ahora tiene un par de rabiosos que no se mueven de su rellano a no ser que algún ruido llame su atención. Esto, sumado a la reacción que han tenido en el patio de luces, me hace pensar que también tienen memoria, o algo parecido. Me ha dado las gracias por el arroz y hemos acordado ciertas horas para comunicarnos. Me echo a dormir esperanzado.

Martes 25 de Noviembre de 2014

Me he despertado temprano. He hecho lo habitual, he comprobado las emisoras de radio y televisión. Sin novedad. He intentado conectarme con el portátil, pero no había conexión. Creo que las lineas de teléfono han dejado de funcionar. Sorprendentemente han aguantado mas que las de los móviles.

A las diez hemos tenido la primera comunicación. El muchacho está bien, y me ha reconocido que no había dormido tan bien desde antes de empezar todo esto. Las ventanas de su piso dan a una calle distinta a la mía. Me ha comentado que hoy había mas movimiento de rabiosos que en días anteriores. Me ha pedido más comida y yo le he comentado que estaba pensando en intentar huir de aquí. Esta de acuerdo.

Por la tarde le he pasado un litro de leche que me quedaba y unos pocos cereales. Esta vez los rabiosos no se han enterado. A las seis hemos vuelto a comunicarnos. Me ha advertido de lo rápido que reaccionaron al ruido las dos veces que intento salir del piso, que deberíamos tenerlo en cuenta si intentamos huir. Nos hemos dado las buenas noches y acordamos nuevamente los horarios para hablar el día siguiente.

Me he sentado en el sofá, jugando con el ajedrez electrónico. Estaba tratando de pensar como podíamos distraer a los rabiosos para llegar hasta el parking, cuando una fuerte explosión me ha tirado del sofá. Los cristales de las ventanas han estallado en mil pedazos. Por suerte no estaba junto a la ventana y no he sufrido ningún corte. Ademas al estar bajadas las persianas han amortiguado algo la onda expansiva. He ido rápido a intentar ver lo que había sucedido.

Al subir mínimamente la persiana he podido ver como apenas a un par de calles hacia arriba había varios edificios en llamas. Justo después he oído varios aviones y nuevamente otra explosión, esta mas alejada. Los militares deben de estar bombardeando algunas zonas de la ciudad. Si hacen eso es por que deben dar la ciudad por perdida. Voy a encender el walkie para intentar comunicarme con Javi.

Ha pensado lo mismo que yo y también lo había encendido. Le he dicho que se preparase un equipaje ligero y que durmiese bien. Al día siguiente íbamos a salir de allí. Hemos acordado volver a hablar a las ocho de la mañana. Durante toda la noche pensaríamos por separado como salir de allí y por la mañana lo pondríamos en común los planes y decidiríamos. He puesto un par de mantas mas en la cama, se nota la falta de cristales en las ventanas, y he intentado descansar un poco.

David Tello

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